El extraño surgimiento político del Padre Farinello, mimado de la izquierda
Cosme Beccar Varela
LBM #212
07/08/2001
La falsa "opción Padre Farinello" está siendo motorizada por los medios de comunicación en un operativo coordinado por la izquierda.
Algo parecido, pero en la "falsa-derecha", ocurrió con Rico en tiempos de Menem.
En aquel momento, junto con un grupo de amigos estabamos tratando de fundar el Partido Orden y Justicia que podría haber constituido una opción auténtica frente a la política corrupta de la "década infame menemista". No digo que podríamos haber ganado el poder, pero sí que hubiéramos podido hacer una buena elección con lo cual se podría haber canalizado la opinión pública contraria a Menem y su banda, pero que era no partidaria de los radicales y menos aún de la izquierda.
Veníamos haciendo nuestra tarea política "a pulmón" desde hacía más de un año, con una propuesta coherente y fundada, aunque simple en sus postulados inmediatos. No teníamos espacio de ninguna índole en la prensa y cero de soporte económico fuera de nuestros propios y magros recursos.
De pronto apareció Rico en la escena. Desde el primer momento, tuvo un apoyo desmesurado de los medios y de los encuestadores y en pocas semanas se lo daba como la "tercera fuerza" de la Provincia. Es cierto que ayudaba para eso el total desparpajo del personaje, mezclando demagogia con desplantes. Resultaba pintoresco y a la prensa no le costó mucho encontrarle el lado simpático para las masas del Gran Buenos Aires, atenazadas por la desocupación y los efectos destructivos del famoso "modelo económico" de Menem-Cavallo.
Como consecuencia de este operativo perfectamente desarrollado, Rico consiguió elegir una cuantos diputados nacionales por la Provincia de Buenos Aires.
A poco andar se pudo ver que Rico no era más que una comparsa del peronismo. Apoyó la reforma constitucional que permitió la reelección de Duhalde y también facilitó la del 94 con una posición ambigua. Finalmente, se pasó al peronismo con armas y bagajes a cambio de un plato de lentejas en la forma de la Intendencia de San Miguel.
Y así terminó esta aventura fabricada, fogoneada y descartada por el "establishment" político-periodístico.
Ahora están repitiendo la maniobra con el Padre Farinello.
Ese sacerdote es obviamente un mascarón de proa de la izquierda más avanzada y de católico en sus ideas sociales y políticas no tiene nada. No sé ni siquiera si tiene ideas propias, aunque concedo que puede tener algunas porque al fin y al cabo aprobó los exámenes del Seminario, que no debe ser fácil.
Esas ideas, obviamente, coinciden con las del comunismo cubano. Asi lo dejó bien en claro el Padre Farinello cuando se trasladó a La Habana y se abrazó con Fidel Castro, como puede verse en la foto que he publicado en la Sección Documentos de este diario.
No conozco su trayectoria pero por esta audaz jugada simbólica parece claro que tiene sus simpatías por los sacerdotes "tercermundistas" que colaboraron en el surgimiento de los Montoneros.
Su actividad política local se ha reducido a apoyar a los “piqueteros" y a reunir algunos elementos de izquierda provenientes de otros partidos. Con esa magra contribución a la vida política, sin embargo, la prensa lo ha convertido en un "best seller".
Creo que es peligroso que se repita la maniobra Rico, pero en la izquierda, máxime cuando se usa para ello una de sus formas más virulentas cual es el "progresismo católico" tercermundista.