El odio mal disimulado al catolicismo aparee en la prensa llamada "libre"
Cosme Beccar Varela LBM #204 26/07/2001 Hay momentos en que la saña de la llamada "prensa libre" contra el pensamiento católico se hace más notable, y es cuando le dan ancho espacio a los anticatólicos declarados. "La Nación" es EL diario exclusivo de las señoras y señores del Barrio Norte, y barrios similares, que van a misa. Todo su contacto con la vida pública es a través de las páginas de ese matutino. Sería lógico que sus directores tuvieran una posición católica o, al menos, imparcial, y que dieran cabida en sus páginas a quienes piensan con buena filosofía, sentido común y hasta conforme a los principios del catolicismo. No digo que "La Nación" se convierta en una hoja confesional. Su militancia liberal no se lo permite. Pero sí digo que un diario "liberal", si ese nombre quiere decir algo, debería ser imparcial. Y si alguna benevolencia tuviera, debería dirigirse hacia el catolicismo, por fidelidad a la mayoría de sus lectores. Lo que ...